Nada
es tan decisivo para tu éxito como corredor, como una zapatilla adecuada.
Para determinar qué clase de pie tienes -y asegurarte de que has elegido
el calzado correcto- haz una huella húmeda sobre un papel seco.
• Si tienes arcos normales, tu huella mostrará el pie entero, con una ligera depresión en el arco. Para pie normal, las zapatillas de gran estabilidad, te proveerán de un alto nivel de amortiguación, seguridad en el interior del calzado, y una gran durabilidad. Las zapatillas de gran estabilidad se pueden encontrar en las mejores marcas: Adidas, Avia, Brooks, y New Balance, entre otras.
• Si tienes arcos bajos o pie plano, tu huella no se curvará en la impresión del arco. Puedes tener sobre-exposición, lo que quiere decir que tu pie gira demasiado hacia adentro cuando corres. La Sobre exposición puede originar lesiones, por lo tanto debes protegerte con el calzado adecuados. Las zapatillas de movimiento controlado están ensambladas con firmes media-suelas y proporcionan una gran estabilidad. Hay buenas opciones en las marcas Puma, Reebok, Nike y Etonic, entre otras.
• Si tienes un arco alto, tu huella puede mostrar solo el talón y el apoyo, sin conexión entre ellos. En este caso tu pie puede ser supino o bajo-expuesto, lo que significará que no gira lo suficiente hacia adentro al correr. En este caso, evita los dos tipos anteriores y opta por zapatillas muy acolchadas. Las zapatillas de atletismo amortiguadas se pueden encontrar en marcas como Asics, Mizuno y Saucony, entre otras. Además de considerar el tipo de pie que tienes, considera también la modalidad de la carrera que practicas.
• Zapatillas de alto rendimiento son más livianas y de respuesta alta al impacto; son ideales para corredores rápidos, efectivos y experimentados. Dejarás de lado la amortiguación en pos de conseguir un calzado para correr más puro y liviano.
• Las zapatillas de carrera son ultralivianas y están preparadas para corredores muy rápidos, especialmente aquellos acostumbrados a correr con poca amortiguación, o sin ella, y sin funciones de estabilidad en calzado
• Las zapatillas todo terreno son ideales para correr por senderos y superficies irregulares. Equipados con punteras y costuras reforzadas, estos calzados tienen gran durabilidad.
A pesar de que muchos corredores tienen varios pares de zapatillas favoritas que atesoran año a año, es importante reemplazar el calzado de atletismo regularmente. Esas zapatillas tan queridas y tan usadas ya no pueden brindarte la amortiguación necesaria una vez que acumularon cierta cantidad de kilómetros de uso.
Una buena medida a la mano es cambiar las zapatillas después de unos 560-800 kilómetros de uso. Hará falta estimar el kilometraje, o hacerte de alguna referencia. Algunos sistemas recordatorios online pueden ayudarte a recordar el momento de reemplazar el calzado.
Zapatillas con suelas gastadas o tracción disminuida tienen que ser reemplazadas. Y definitivamente es tiempo de comprar un nuevo par si tus zapatillas están empezando a romperse o las costuras se están separando.